
El interior de los colchones
El colchón viscoelástico: está realizado de un material atérmico, esto significa que no transmite ni calor, ni frío. Se adapta fácilmente al peso y al calor corporal, y suministra una presión estable y pareja por todo el cuerpo, otorgando una sensación de ingravidez.
El viscoelástico tiene propiedades, únicas e innovadoras para calmar la presión del cuerpo. Este material condensado nace como consecuencia directa del programa espacial de la NASA, en los años sesenta, aunque fue a comienzo de los años 90 cuando los científicos consiguieron trascender este material para el uso cotidiano.
El látex: es un producto fabricado a partir de la savia del árbol “Hebea Brasilensis”. El elemento principal del látex se extirpa por incisiones en su corteza. Consecutivamente, la sustancia blanquecina, es acumulada y sometida a diferentes procesos que proporcionarán una mezcla espesa y elástica, que más tarde se transformará en el soporte para un descanso cómodo y enérgico. Gracias a su plasticidad y capacidad de reparación el colchón vuelve a su estado original sin deformarse independientemente de la presión que se le realice